La Cámara baja sancionó la víspera el proyecto de Ley de Autorización de Defensa con el apoyo de 315 votos frente a 107, y ahora se enviará al Senado para su ratificación.
Se estima que unos 528.000 millones de dólares de la cifra total serán destinados a cubrir, entre otros, los costos de barcos, aviones, armas y personal.
Unos 88.500 millones serán para la prolongada ocupación en Afganistán y cerca de 17.000 millones para desarrollar programas nucleares y de defensa en el Departamento de Energía.
Esta partida presupuestaria se avaló en medio de las discusiones que tienen lugar en el Congreso para reducir el déficit y evitar que el país caiga en el denominado precipicio fiscal a partir de enero.
De no llegarse a un acuerdo sobre el complejo tema en el Capitolio, el escenario nacional apunta hacia una subida generalizada de impuestos e importantes recortes del gasto en programas sociales, sin descartar la posibilidad de que se produzca una nueva recesión.