Este 31 de diciembre EE.UU. llegará a su techo de deuda de 16,39 billones
de dólares. De no ser resuelta la situación en el Congreso, solo podrán evitar
la cesación de pagos un par de meses, advirtió el secretario del Tesoro,
Timothy Geithner.
Geithner
recalcó en una carta enviada al
líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, y al presidente de la
Cámara de Representantes, el republicano John Boehner,
que la ley lo autoriza a tomar ciertas medidas financieras que ofrecen unos
200.000 millones de dólares de margen contable.
Dada la significativa incertidumbre
existente acerca de las políticas no resueltas sobre ingresos y gastos para
2013, es imposible predecir con eficacia la duración de estas medidas”
“Bajo
circunstancias normales, ese volumen permitiría un margen de maniobra”, agregó
Geithner. “No obstante, dada la significativaincertidumbre existente
acerca de las políticas no resueltas sobre ingresos y gastos para 2013, es
imposible predecir con eficacia la duración de estas medidas”.
Geithner
lamentó que este año el techo de deuda se
haya convertido en el pretexto para una especie de juego político. Evitó
mencionar el riesgo, incluso más temido dentro de EE.UU., de la caída al
‘precipicio fiscal’, pero las medidas que planea aplicar para esquivar la
insolvencia podrían considerarse una parte o el inicio de este mismo fenómeno
económico.
Es que dicho
abismo supone una aguda combinación de recortes de gasto y subida de impuestos
que afectaría ante todo a los más pobres e indefensos y también a la clase
media. Mientras tanto, la iniciativa gubernamental, compartida por Geithner,
busca resolver la situación actual mediante la subida de los impuestos sobre la
clase media alta y los más ricos. Para plantearla de nuevo ante el Congreso el
presidente Barack Obama ha interrumpido sus vacaciones en
Hawái y ha regresado a Washington este jueves.