Millones de dólares han podido desviarse de las cuentas del Estado a través de un inadecuado manejo del sistema de pagos del Gobierno, Sistema Integrado de Gestión Financiera (SIGF). La cifra podría ser colosal. Estos desvíos son del mismo tipo de los que ocurrieron en el caso del Ministerio de Ambiente donde se detectaron estafas al Estado por USD 5 millones. El Sistema Integrado de Gestión Financiera es el sistema que tiene el Gobierno para hacer pagos mediante transferencias electrónicas a proveedores o salarios a sus funcionarios. La denuncia la hizo esta mañana en Radio Democracia la asambleísta Silvia Kon del Partido Sociedad Patriótica (PSP). Según Kon bajo la modalidad de transferencias repetidas o transferencias aumentadas se han transferido incorrectamente al menos USD 50 millones. Eso es lo que se sabe por ahora. Kon, quien habría pedido información al Ministerio de Finanzas, dice que de lo que se ha logrado determir solamente en Esmeraldas, el Ministerio de Educación hizo transferencias incorrectas por USD 40 millones. Puso como ejemplo transferencias a cuentas de profesores que debían recibir alrededor USD 300 y que recibieron sumas como de USD 140 000. Kon dijo que el Ministerio de Finanzas se demoró 4 meses en entregarle la información cuando por ley debían darle la información en 15 días. Además, dijo, si la información está computarizada la entrega podía haber sido casi inmediata. Este sistema fue implementado desde el 2008 y, según Kon, el Ministerio de Finanzas le ha dicho que los problemas se han solucionado. Sin embargo, señaló que la solución se ha dado en torno a las transferencias duplicadas no a las que se realizan por montos excesivos. Según lo dicho por Kon, este sistema podría estar sirviendo para estafas gigantescas al Estado sin que nadie se esté percatando.
En el Ministerio del Ambiente descubrieron lo que ocurría cuando el dinero en determinada cuenta de la que estaban extrayendo se acabó y no podían hacer los pagos que estaban obligados.
En el Ministerio del Ambiente descubrieron lo que ocurría cuando el dinero en determinada cuenta de la que estaban extrayendo se acabó y no podían hacer los pagos que estaban obligados.