Algunos pueden argumentar que la brecha digital
llegó a su fin, pero un nuevo abismo —la brecha de banda ancha— está
impidiendo los esfuerzos de los países pobres para desarrollar
sostenibilidad, según se discutió esta semana en una reunión paralela a
la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (Río+20).
La tecnología de telefonía móvil hoy en día está firmemente
establecida. En un mundo de siete mil millones de personas, actualmente
hay en uso seis mil millones de teléfonos celulares en uso.
Pero el caso de la banda ancha es una historia muy distinta.
Solo cuatro por ciento de las personas en el mundo en desarrollo están
suscritas a banda ancha fija, en comparación con 25 por ciento en los
países desarrollados.
En 2010, solo cinco por ciento de las personas en el mundo en
desarrollo podían acceder a banda ancha en sus teléfonos celulares, en
comparación con 42 por ciento en países desarrollados, según la Unión
Internacional de Telecomunicaciones (UIT), la agencia de ONU
especializada en el desarrollo de la tecnología de la información y las
comunicaciones (TIC).
“La banda ancha es esencial para satisfacer lo que se ha
convertido en una realidad: el que las TIC son fundamentales para los
tres pilares del desarrollo sostenible [económico, social y ambiental]”, dijo Gary Fowlie, director de la Oficina de Coordinación de la UIT.
Invertir
en infraestructura de banda ancha tendría beneficios que se extenderían
a todos los pilares del desarrollo sostenible —por ejemplo, al concebir
programas de e-agricultura, e-salud y e-educación e incentivaría el crecimiento económico, dijo Fowlie.
Una expansión de 10 por ciento de las redes de banda ancha
podría generar un crecimiento de 1,38 por ciento del PIB (Producto
Interno Bruto) en países de ingresos bajos y medios, reportó la Comisión
de la Banda Ancha para el Desarrollo Digital, establecida en 2010 por
la UIT y UNESCO (Organización de Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura).
Con antelación a Río+20, la comisión presentó un ‘llamado a la
acción’ para incluir la banda ancha como uno de los objetivos de
desarrollo sostenible.
Pero otros argumentaron esta semana que las barreras al
desarrollo sostenible se superarían de mejor manera enfrentando la
creciente brecha de conocimiento relacionado con los servicios de las
TIC.
Nitin Desai, ex subsecretario general del Departamento de
Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas, dijo en la reunión que
desarrollar capacidades para aplicar las tecnologías nuevas y emergentes era crítico para alcanzar los resultados de desarrollo sostenible deseados.
Esto podría lograrse cultivando las capacidades de usuarios
finales como campesinos y la de proveedores de servicios, tales como los
profesionales de la salud, dijo.
Nathaniel Manning, director de desarrollo de negocios y
estrategia de Ushahidi, una empresa tecnológica sin fines de lucro en
Kenia, dijo que las comunidades pobres todavía no estaban usando
servicios de telefonía móvil de banda ancha a plena capacidad. Estos
servicios incluyen Mxit, una red social basada en mensajería móvil
desarrollada en Sudáfrica, y M-Farm, un servicio de mensajes de texto
cortos (SMS), que permite a campesinos de Kenia acceder a información sobre precios de productos al detalle.