Victoriano Espinoza tiene la voz suave y cálida. Su rostro está salpicado de una incipiente barba blanca que contrasta con el color de su piel. Es afroecuatoriano y ya lleva cinco años en el Hogar de Vida número 1 del Patronato San José, en Conocoto.
Hace dos años le amputaron las dos piernas por una infección que devino en gangrena. Se hirió con un azadón, mientras desbrozaba un terreno del Hogar de Vida.
Al hombre de cerca de 70 años (ha perdido la cuenta de su edad) lo recogieron en situación de indigencia, en el sector de la 24 de Mayo, en el centro.
Hoy, mientras muchos otros hombres de todo el planeta celebran el Día del Padre, don Victoriano no festejará. No quiere celebrar. Ha perdido el contacto con sus cuatro hijos.
Son dos años que no sabe nada de ellos. Antes, luego de la amputación, Luis, su primogénito, lo retiró del Hogar de Vida y lo llevó a vivir con él y su esposa.
FUENTE http://www.elcomercio.com/2010-06-20/Noticias/Quito/Noticia-Principal/EC100620CASAHOGAR.aspx
Hace dos años le amputaron las dos piernas por una infección que devino en gangrena. Se hirió con un azadón, mientras desbrozaba un terreno del Hogar de Vida.
Al hombre de cerca de 70 años (ha perdido la cuenta de su edad) lo recogieron en situación de indigencia, en el sector de la 24 de Mayo, en el centro.
Hoy, mientras muchos otros hombres de todo el planeta celebran el Día del Padre, don Victoriano no festejará. No quiere celebrar. Ha perdido el contacto con sus cuatro hijos.
Son dos años que no sabe nada de ellos. Antes, luego de la amputación, Luis, su primogénito, lo retiró del Hogar de Vida y lo llevó a vivir con él y su esposa.
FUENTE http://www.elcomercio.com/2010-06-20/Noticias/Quito/Noticia-Principal/EC100620CASAHOGAR.aspx
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