martes, 22 de noviembre de 2011

Democracia a la ecuatoriana (Parte I)

El otrora gobernante inglés Winston Churchill dijo alguna vez que “la democracia puede tener problemas, pero es el mejor sistema de gobierno". ¿Sabía usted que según el prestigioso estudio anual llamado Latinobarómetro el 84% de los ecuatorianos está de acuerdo con dicha apreciación? Resulta que los resultados de este estudio nos muestran que, en comparación con los ciudadanos de los otros países de América Latina, los ecuatorianos somos los que más apoyamos y creemos en la democracia. Lo que puede sorprenderle es que, a pesar de que comúnmente se dice lo contrario, los ecuatorianos creemos que nuestro país es hoy más democrático que hace un año.

Pero internacionalmente parecen no estar de acuerdo con lo que nosotros creemos. El mismo Latinobarómetro, por ejemplo, asegura que “En 2011, los peores momentos en el tema de la libertad de expresión se vivieron en Ecuador. Primero, a causa de una de las preguntas del referéndum de mayo. Y luego, el mayor deterioro se produjo por la demanda presentada por el propio presidente Rafael Correa contra el diario El Universo por valor de 80 millones de dólares.” Otro ejemplo de esta discrepancia es que el Ecuador está en el puesto 84 (por detrás de países como Malawi, Bolivia, Ghana, entre otros 81 países) en uno de los índices de democracia más respetados a nivel mundial. Dicho índice es el Democracy index 2010, publicado por la revista británica de tendencia centro-izquierda The Economist, y que mide pilares como la participación política, libertades civiles, cultura política, funcionamiento del gobierno y procesos electorales.

¿Cómo puede existir tal discrepancia? La respuesta es clara: los ecuatorianos tenemos nuestra propia definición de democracia. Revisemos otros datos del Latinobarómetro que me permiten deducirlo. ¿Sabía usted que los ecuatorianos estamos en segundo lugar entre los países latinoamericanos que consideran que Cuba y Venezuela son democráticas? Más preocupante aún: el 60% de los ecuatorianos cree que puede haber democracia sin poder legislativo, el 60% de los ecuatorianos cree que puede haber democracia sin partidos políticos y menos de un tercio de los ecuatorianos se sienten representados por algún partido político.

El Latinobarómetro también nos muestra que casi uno de cada cuatro ecuatorianos considera que en algunos casos un gobierno autoritario es preferible a uno democrático. Sólo los hondureños aprueban el autoritarismo más que nosotros. Y bien, a fin de cuentas hemos elegido a más de un líder autoritario en las últimas décadas: recuerdo a uno que rodeó con tanques las cortes, otro que se autodeterminó “dictócrata” y otro que nos recuerda constantemente lo inmaculada que es la “majestad presidencial”.

A fin de cuentas, los ecuatorianos no sólo estamos en desacuerdo con el Latinobarómetro o The Economist, sino que ni siquiera acordamos con la definición simple del diccionario que dice que la democracia es el “predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado.” ¿Cómo podemos estar de acuerdo si consideramos que no es indispensable el poder legislativo? Cabe recalcar, por si alguno de ese 60% de los ecuatorianos lee el artículo, que el poder legislativo es el que realmente debe representar a todo el pueblo, mientras que el ejecutivo sólo representa el voto de un porcentaje equis de la población que votó por él.

Pero bueno, ¿qué importa el debate sobre qué es y qué no es democracia?, pensará alguno. A fin de cuentas, nosotros creemos que la democracia es lo mejor y creemos que, según nuestra propia definición, vivimos en una gran democracia. Además, según el mismo estudio, nuestro PIB crecerá este año a un nivel más alto que el promedio regional y más de la mitad de los ecuatorianos creemos que el país está progresando. Entonces, seguramente también creemos que todo está bien y que las cosas van a mejorar a nivel personal. En realidad no: más de la mitad de los ecuatorianos cree que su situación económica personal no mejorará en los próximos doce meses y más de la mitad de los ecuatorianos teme que quedarán desempleados en un futuro próximo.

¿Hay una explicación clara a todas estas discrepancias en la opinión de los ecuatorianos? Sí, y se la presentaremos la próxima semana en este blog.



FUENTE http://www.realidadecuador.com/2011/11/democracia-la-ecuatoriana-parte-i.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+RealidadEcuador+%28Realidad+Ecuador%29